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LA VERDAD DEL CASO DE LOS CERROS DE CONCHALI O CRONICA DE UN PLAGIO ANUNCIADO

LA VERDAD DEL CASO DE LOS CERROS DE CONCHALI O CRONICA DE UN PLAGIO ANUNCIADO.

Liliana Núñez Orellana
Abstract: El subtítulo de este monográfico "Crónica de un Plagio Anunciado" es por demás claro para describir una serie de sucesos desgraciados que coronaron mi esforzada labor de medio año en Conchalí. Los actos de usurpación son todos aberrantes pero lo son en mayor grado cuando se trata de colegas y amigos (en esos momentos). Los lectores podrán conocer la real historia contada por quien estuvo en el lugar entrevistando al único testigo por largos meses. También presento una abundante casuística en la zona de los cerros de Conchalí como apoyo documental. Les entrego por vez primera y tras 12 años de silencio mis conclusiones y mi opinión (realmente negativa) en relación con este controvertido caso. Pongo sobre aviso a los jóvenes colegas ante el accionar vampírico de ciertos personajes que afortunadamente casi no tienen trascendencia hoy día INTRODUCCIÓN Después de 12 años de oscuridad hoy sale a la luz este trabajo de investigación relacionado con uno de los más completos y controvertidos casos de la ufología chilena contemporánea. Estas páginas pretenden reflejar en forma ordenada y textual medio año de entrevistas y charlas con el principal testigo de estos sucesos anómalos. Desafortunadamente, el producto de esta sacrificada investigación fue literalmente plagiado y usufructuado por quién hasta esos momentos era un colega y amigo. En aquellos tiempos la publicación en Chile era materialmente imposible por lo que ante la cuestión de sepultar este caso o darlo a conocer opté por enviar a Barcelona toda la documentación. Allí cayó en las manos o (garras) del susodicho quien al analizar el caso estimó que mi trabajo no tenía la calidad suficiente para publicarse. Tomé la decisión de guardar silencio, sin embargo cual no sería mi sorpresa al ver tiempo después publicado mi material en la revista Karma 7 sin la menor referencia a su real autoría. Más aún la nota venía firmada por Raúl Núñez Gálvez. Las fotografías propiedad del testigo Osvaldo Muray, que yo había incluido en el paquete remitido a Europa, pasaron a ser un “botín” del mencionado. Han pasado muchos años y aún no he recibido explicación alguna por tamaño acto de rapiña intelectual. Considero haber madurado en la faz de investigadora y analista lo suficiente para considerar mi trabajo de 1994 como un material calificado para ser presentado a la comunidad ufológica. Incluyo también en esta monografía las pruebas de la expropiación a la que fui sometida en un intento (sin rencores) por autenticar mi labor honesta. Este trabajo, intenta, por otro lado alertar a los jóvenes investigadores, en el sentido de no entregar el fruto de sus sacrificadas encuestas a personajes que ostentan poca costumbre por incluir citas bibliográficas, fuentes de información y créditos en sus escritos. El pasado es irrecuperable, pero en esta etapa de mi vida deseo fervientemente que “investigadores” poco serios como el citado Raúl G. Núñez Gálvez, vayan cediendo espacio a jóvenes con mentalidades más abiertas y fundamentalmente, mucho más respetuosos de sus colegas. ANTECEDENTES EN EL AREA El 2 de mayo de 1961 se vio en el área norte de Santiago, frente a Colina una columna de humo que continua siendo un misterio, asi empezaba el diario Las Últimas Noticias a informar sobre el Misterio de la Extraña Nube. Nos referiremos in extenso a esta noticia. Muchos se preguntaron si habría sido el nacimiento de un volcán o sólo fue un raro fenómeno atmosférico. Estas preguntas no pudieron ser contestadas por los medios científicos, los únicos datos que llegaron a Carabineros como al Instituto de Geofísica y Sismología y a la Oficina Meteorológica, fueron entregados por segundas personas que declararon que “en la mañana vieron alzarse hacia el lado de la cordillera, frente a Colina, una gigantesca nube de color blanco ceniza que luego de alcanzar una considerable altura, se expandió en su parte superior tomando la forma de un hongo” El fenómeno fue observado alrededor de las 10:30 horas por pobladores del interior de Colina y aún por conductores de vehículos, a la altura del kilómetro 25 de la Carretera Panamericana. Uno de estos testigos fue el subdirector de Hogar de Cristo quien en compañía de alumnos, se encontraba en terrenos de la Institución, cerca de Colina. Expresó que vieron a la hora ya señalada, la formación de una inmensa nube que nació al parecer, en los contrafuertes cordilleranos y que luego de formar un hongo, comenzó a disolverse lentamente por efecto del viento. El religioso no se atrevió a adelantar su opinión en cuanto a que el fenómeno fuera una manifestación de un volcán naciente. La extraña nube fue presenciada también por dos reporteros gráficos desde la Carretera Panamericana. En esos momentos, 12 horas, el hongo estaba esfumándose, impulsado por el fuerte viento. El Instituto de Geofísica y Sismología de la Universidad de Chile dijo que los puestos de observación cercanos a Colina carecían de información precisa al respecto. Los aparatos no habían captado ningún movimiento subterráneo. La Oficina Meteorológica informó que no se había registrado algún fenómeno de importancia en la zona cercana al lugar. Por otra parte, antecedentes entregados a Carabineros de Colina, por habitantes del sector indicaron al fundo “Ladesa” como el sitio donde se había originado la densa nube. Colina se encuentra a 19 kilómetros al norte de Santiago Otros vecinos manifestaron que posiblemente la columna nació en el cerro La Paloma del citado fundo. Las mismas personas mencionaron que vieron el hongo entre las 10:30 y las 13 horas del dia 2 de mayo de 1961. (1) Al día siguiente el diario Las Ultimas Noticias indicaba que tres carabineros a caballo regresaron a Colina luego de haber alcanzado hasta un lugar pre cordillerano de esa localidad. Avanzaron más o menos 40 kilómetros en la dirección indicada por las personas que vieron la columna. Los obstáculos naturales que encontraron en el camino les impidieron continuar. El arriero Miguel Pacheco Zúñiga, empleado del fundo “Chicureo” señaló a Carabineros haber visto la gigantesca nube. Dio como lugar de origen del fenómeno un punto situado a 80 kilómetros más hacia la cordillera. (2) TESTIGO Otto Pfenniger de Líneas Aéreas Suizas, miembro del Club Andino de Chile, dijo el jueves 4 de mayo que el día domingo se encontraba en la cordillera, en Las Tordecillas del Manzano, cuando vio levantarse la inmensa nube. Otto Pfenniger estimó que el fenómeno tuvo lugar en el volcán Tupungato, situado aproximadamente a unos cien kilómetros de Colina. Pfenniger dijo que él había visto este mismo fenómeno tres veces, siendo el primero de ellos en otoño del año 1959. Añadió que había comprobado en esa oportunidad que la columna de humo nació al producirse diferencias de temperatura en aquella zona. Agregó que posiblemente el viento arrastró la columna siendo posible verla el martes desde Santiago. INFORMACIONES DE LA FACH Según informaciones emanadas de la FACH la misteriosa columna se habría originado en el desprendimiento de una gran masa de tierras desde el cráter del Tupungatito. Este desprendimiento fue observado ayer por un avión del Grupo 7 que sobrevoló la zona. (3)
Fotografía del Hongo misterioso captada por el industrial de la comuna de Barrancas, señor Emilio Morales (Las Últimas Noticias. 5 mayo 1961) IMPACTANTE HISTORIA El día 10 de noviembre de 1968 la vida de Afrodita y su hermana Eugenia Lovazzano cambió sus vidas. Jugaban en la puerta de su casa a las 23:30 con una bicicleta cuando de pronto vieron una luz, aun auto que venia de los cerros y llegaba hasta la puerta de su casa. “Era como una estrella incandescente que brillaba con gran intensidad. Era una luz como gelatinosa que de roja se cambió a verde claro”. “Dentro de la bola había una mujercita que tenía una gran boca, la que movía mucho…
¿La pudiste ver con claridad? Preguntó el periodista. Bastante bien, a pesar de la distancia. No tenía sino esa boca que nos llamaba la atención y unas orejas puntiagudas como la de los duendes. La mujercita se acercó a mí. Yo quise arrancarme, pero fui sujetada por una especie de fuerza o ventosa que me levantó la blusa y me dejó durante un largo rato en el aire. Corría sin tocar el suelo”. Sus padres dijeron a la prensa que las niñas entraron a la casa presas del terror, hablaban en forma incomprensible a causa del miedo. Afrodita debió abandonar la comuna de Conchalí debido al asedio de la prensa y al rechazo de los vecinos. Afirmó que fue visitada por miembros de la NASA, quienes supuestamente querían llevarla a Norteamérica para someterla a exámenes y análisis, pero su padre se opuso. (4) Tres meses más tarde, el diario capitalino La Tercera de la Hora en su edición dominical señalaba: “Dicen los vecinos muy asustados. El Diablo respira en Conchalí y hace salir hasta humito” Parece ser una de las bocas del Infierno está en Conchalí, en las afueras de la Población Martín Luther King, que se levanta en los terrenos en que estaba el fundo El Cortijo. Por lo menos los vecinos muy alarmados, han comprobado que a dos cuadras de la población sale fuego y humo de la tierra, sin que hasta ahora, haya algo que explique el fenómeno. Son más de dos mil viviendas las que ocupan ahora los terrenos que una vez fueron las plantaciones de viñedos y hortalizas. Y todos sus habitantes, aterrorizados, comentan “las iras del demonio”, expresadas mediante llamaradas súbitas y grandes humaredas, que de noche, al ser iluminadas por el fuego, aparecen rojas y atemorizantes. El medio de comunicación señalaba ese verano: El terreno, en ese punto, parece haber sido un botadero de desechos. Son tierras sueltas que producen la impresión de constituir un relleno sanitario mal aplicado, que se extiende en un radio de más de cuatro cuadras. Muchos niños de la población, jugando en ese sector, han sufrido quemaduras en las plantas de los pies. Los vecinos señalaron que nunca antes habían visto “esta cosa tan rara”. Bastaba escarbar diez centímetros en la tierra para que saliera una gruesa humareda. De noche –dijo una vecina- es terrible. El humo se ve rojo, y algunos están seguros de haber visto fantasmas. (5) Hay otros registros de prensa, como lo publicado por el diario La Segunda a fines de noviembre de 1979. Dos excursionistas de edad madura, un juez y un arquitecto, Al subir el escarpado cerro Punta de Damas cerca de Santiago vieron en una altiplanicie vecina un objeto redondo, con luces de diferentes colores y brillantes. El vehículo era de color beige-rosáceo. Junto a él o apoyado en él había un sujeto humanoide, de forma difícil de describir, pues parecía carecer de cuello, pero tenía cuerpo y cabeza. Estaba cubierto de pelos o algo parecido. Cuando bajaban una ladera contigua a la explanada y comenzaron a subir hacia ésta, una luz intensa y desconcertante iluminó el paisaje. Súbitamente el aparato se elevó verticalmente con una rapidez increíble. El alto magistrado trató de evadir la respuesta ante las consultas de la periodista que trataba de inquirir por más detalles, sin embargo admitió haber sido testigo de un “fenómeno inexplicable”. Señaló que tenía muchas dudas al respecto porque se encontraban muy cansados pues habían caminado largo rato. “No puedo asegurar con la frialdad de la reflexión que esto fuera la presencia de un OVNI o qué. Reflexivamente y con el tiempo no hay motivo o figurarse algo que no tiene explicación. No se lo niego, ni se lo afirmo”. Agregó, “No me siento racionalmente capacitado para reconocerlo. (6) En el mes de julio de 1987 en el recinto católico Mater Dolorosa, que tenía una población escolar de más de mil alumnos, alrededor de las 10:30 de la mañana sintió un gran boom sónico. El colegio se encuentra cerca de los cerros Las Canteras (985 m) y El Carbón (1391 m) que enmarcan el valle de Conchali, pero sólo fue percibido en el recinto educacional, muy alejado de las características de un trueno puesto que la manifestación fue de lo mínimo a lo máximo haciendo vibrar paredes, ventanales e incluso el piso de toda la zona habitable del lugar. (7) Don Osvaldo, en la Navidad de 1991, dirigía su mirada por la ventana de la cocina de su departamento hacia los cerros de Renca (Uno de ellos de homónimo nombre y el otro conocido como Punta de Ruiz) cuando pudo apreciar una manifestación de espectaculares luces. En entrevista personal me relataba que dado lo extraño del fenómeno decidió explorar los faldeos del cerro donde existía un vivero de árboles de la Municipalidad de Santiago. (8) El mismo entrevistado sostuvo que las luces que aparecían en los cerros lograron confundirlo haciéndolo creer que la antena que allí tiene instalada Radio Portales, había sido cambiada o alargada. Un día le comentó a su hijo... “Mira, agrandaron la antena, tiene una luz más arriba”. Y su hijo le respondió…“No, esa luz está flotando, no tiene algo que ver con la antena”… así se iniciaron las observaciones de los fenómenos en los cerros de Conchali, motivo central de este trabajo (9) Luego de algunos años, el sitio volvería a ser punto de atención cuando a las 19 horas del 26 noviembre 1993, fue captada una singular fotografía por parte del señor Luis Leighton en momentos en que se realizaba un paneo-fotográfico bajo la dirección del investigador Jorge Eduardo Anfruns Dumont Lo que parece una mancha en la fotografía, para los ovnílogos no lo es. Un laboratorio especializado verificó que la imagen no fue trucada y la ampliación de ella constituye para los estudiosos del tema, una evidencia de que hay movimiento de naves en nuestros cielos. Ver fotografía. (10) Munizaga Ortiz, Paola. Los “ET” Chilenos al Video. Las Últimas Noticias (Santiago, Chile) domingo, 27 febrero 1994, pgs. 6-7. DESARROLLO A fines de noviembre de 1993 el suplemento ‘La Semana’ del diario Las Últimas Noticias publicaba: “Show en Cerros de Conchali” esta impactante noticia fue el disparador para que encarara una investigación que se prolongó por espacio de varios meses en un intento, a mi entender fructífero, por conocer de primera mano los acontecimientos sucedidos en el sector norte del cordón de cerros de Santiago. (11) Un mes más tarde nos pusimos de acuerdo con el señor Osvaldo Muray para entrevistarlo y conocer en profundidad sus vivencias. Lo primero que precisó fue que los episodios se habían iniciado a finales del mes de junio de 1990. En ese momento se percató la presencia de unos extraños juegos de luces frente a la ventana del cuarto piso de su domicilio en el sector Independencia. Una ubicación privilegiada pues era el mejor “mirador” del gran escenario natural. Desde ese entonces comenzó a llevar un registro de los días y horarios en que se observaban las luces. A fines del año 1992 salió de vacaciones, cuando retornó no se produjeron más espectáculos sobre los cerros. Naturalmente, supuso que el festival se había terminado pero para su sorpresa las manifestaciones reaparecieron en el mes de agosto del año 1993 prolongándose hasta junio de 1994 fecha en la cual la familia Muray cambió de domicilio. Uno de los primeros sucesos presenciados por ellos fue el incendio registrado el jueves 16 de diciembre de 1993. “Veo a través de la ventana una luz, enciende lo que pareciera ser un arbusto, pero era muy singular, curioso y especial, porque cuando a uno le hablan de incendio, de fuego, de llamas, se supone que es algo bien aleatorio, que se mueve para todos lados, que tiene unas puntas y unas formas muy irregulares. Era un rectángulo perfecto de fuego, en su interior parecía como que bailaban unas cosas oscuras como si alguien estuviera echando algo negro, como latigazos verticales que se movían y culebreaban” (sic)
Dibujo realizado por el señor Muray del incendio del 16 diciembre 1993 El invierno de 1993 fue muy lluvioso entre junio y agosto, la tierra era muy permeable. Las huellas quedaron impresas y posteriormente volvió a salir pasto. ¿Por qué creció el pasto respetando esta zona y dibujando dos corazones, a una distancia de 300 metros uno del otro? “Yo creo que haya un ocioso o un equipo que vaya a dibujar un corazón en el cerro, ¡pero hacer dos! ¿Con qué quemaron la tierra?” Muray dice que él escarbó la tierra, sacó pasto de la parte verde, se veía normal, humedecido, bien afirmado, costó mucho sacarlo, pasto duro, pero la tierra no estaba quemada en lo absoluto ¿Por qué en un solo sector? Fotografías Sr. Osvaldo Muray Quiroz Don Osvaldo sigue señalando sus observaciones: “Si usted mira a ojo desnudo, obviamente allí hubo un incendio, pero fue muy especial, pues los espinos, -quiere resaltar bien este punto- el espino es uno de los arbustos que prende con mayor facilidad, estando verde o seco, es una verdadera yesca, de hecho el espino es una de las maderas más utilizadas desde tiempos remotos en Chile por su facilidad de combustión”. “Los espinos estaban verdes (pude verlos a través de los prismáticos). Se preguntaba ¿qué clase de incendio había sido este que pudo quemar el pasto rastrero?, pero no incendió los espinos” En un momento dado, cuando estaba prácticamente casi todo este enorme gusano rojo, que subía por el cerro, el ovni que inició el fuego, estaba muy pegado al primero, se separa, se eleva y se mueve por sobre la fila ardiendo, le dio la impresión que verificaba si la cosa funcionaba bien, llegó hasta la mitad del cerro y se devolvió por el mismo camino, siempre por el aire y se depositó de nuevo en la base. Recién entonces Muray se percató que en el otro extremo había otro, el segundo, que hasta el momento no había visto. Continua su relato: “Lo extraño, era un incendio que no quemaba”. Esto le hizo rememorar la historia de las dos figuras de corazones. A comienzos de octubre de 1993, su hijo Osvaldo le confesaba que había ido de excursión al cerro con compañeros de curso, cosa que su padre le tenía estrictamente prohibido, porque pasaba el canal de riego, El Carmen, que corre hasta Lampa, Batuco; viene del río Maipo. En esto estaba cuando encontró un dibujo. Entonces el niño, no pudo callarse y fue más fuerte en él su espíritu científico por así llamarlo y le contó “mira papá fui con mis compañeros al cerro”. Muray armó un gran escándalo. “Espérate,” le dijo su hijo, “resulta que hay un dibujo de tales características y se lo dibujó. Bueno, señaló el padre, cualquiera puede hacerlo. “Sí papá, pero es tan largo como toda esta habitación” Entonces, allí empezó a tomar el asunto más en serio. Tomaron una huincha de medir y partieron al lugar y cuando se encaminaban al sector, de pronto su hijo advierte “mira papá, aquí hay otro”. Lo midieron y bajaron, trescientos metros más debajo de donde había sido hallado el primero. Tenía algo así como nueve metros de largo, no eran diez metros exactos y 7 metros de ancho. ¿Qué había de raro? En el interior del corazón y de la base había otro más pequeño. Toda la parte exterior era el pasto. El terreno que media entre la parte externa y el corazón interno se presentaba como si nunca hubiese sido tierra de cultivo, era una tierra reseca. Muray comparó de inmediato la zona con algunas zonas del desierto de Atacama. “He recorrido muchas veces la región y conozco la tierra como es, árido, esta tierra se veía igual pero la diferencia estriba donde antes estuvo el pasto, fue obvio que calcinaron de alguna forma la zona circundante pero sin quemarla”. Contaba entonces que no acertaba a explicar si esto se podía entender. El pasto que todavía quedaba, se veía aplastado contra el terreno. Muray trató de sacar el pasto de la tierra pero con esfuerzo, es decir, no estaba quemado, si lo hubiera estado se habría deshecho en sus manos. No se deshizo y segundo, encontró unas pisadas muy profundas, aproximadamente 15 a 20 centímetros de diámetro, de forma irregular. Una extraña huella gigante en el lugar donde aparecieron los pictogramas. No puede precisar la forma original que tuvieron, “pareciera ser que fueron hechos con algo muy pesado y eso se movía, deformando los bordes, pero no todos lo están de la misma forma, pues en el fondo aparece como si hubiera sido hecho por una pata metálica, que termina esférica abajo y muy pulida, porque al sacar la tierra suelta y pasar la mano, es como pasarla por un vidrio, la parte de abajo suavecita, pero tiene la particularidad que en el centro de la cavidad, hay una huella de tres dedos, como si la cosa que hizo la huella, hubiese tenido tres protuberancias. El lugar se ve sembrado de estos hoyos, pero no así en el otro corazón, ni el resto del terreno. Fotografías del Sr. Osvaldo Muray Quiroz El investigador y periodista Muray acotaba: “Si usted pisotea un terreno que no tiene pasto y lo deja lleno de huellas, luego llueve, crece el pasto espontáneamente, obviamente. Debe crecer en todas partes, ¿verdad? Pero creció formando un corazón. ¿Por qué el pasto progresa dejando esta forma tan caprichosa?” Agrega luego: “El dibujo termina en una base plana, que por sus bordes laterales es como una pirámide trunca; el corazón número dos qué está más adentro, la pirámide, la base está completa, pero el dibujo que encontramos primero, la base del lado derecho está incompleta porque allí hay una mata de espino”. Se preguntaba a sí mismo durante la conversación: “si ardió todo el cerro ¿cómo es que los espinos quedaran intactos? “Si el espino se le acerca un fósforo encendido, el espino prende como una antorcha, y sin embargo ¡No se quemaron, siguen allí muy verdes! Midió los altos y los largos, pero este quedó inconcluso y el espino quedó solamente quemado por un solo lado. Aproximadamente a un metro y medio, fuera del corazón, hay más matas de espinos, está rodeado de matas el cerro. ¡Permanecieron intactos!. El sábado 11 de diciembre de 1993, decía Muray que estuvo observando como todos las semanas, cuando se producían los avistamientos, ‘como las luces trabajaban sobre la zona’ cuando decidieron irse a dormir con su mujer, a eso de las dos de la mañana, cansados mientras el espectáculo continuaba. Al otro día cuando salió a comprar conversó con el dependiente. El hombre muy excitado le preguntó: Oiga: “¿Sabe lo que vi anoche?”. El empleado no sabía de su afición por este tipo de fenómenos. Le relató que estaba en la calle Muñoz Gamero con la calle Recoleta a las 02:30 de la madrugada. Le preguntó: Las estrellas caen siempre, ¿no es cierto? Sí, por lo general. El individuo le contó “Yo vi una estrella que subió, de color verde, muy bonita. Se elevó de pronto y desapareció”. (12) El señor Muray escribió un detallado informe que transcribimos para conocimiento de todos por la antigüedad del suceso ocurrido el 16 diciembre 1993. Un amigo me llamó por teléfono para alertarme de un supuesto ovni estrellado contra un cerro, en Conchalí y lo incendió. Eso debe ser por donde tú vives. Subí al segundo piso de mi casa y miré por la ventana que daba al oriente. En la ladera que mira al poniente del Cerro Las Canteras, efectivamente se desarrollaba un gran incendio. No tuve duda alguna que el ovni lo había quemado, pero sí, no creí que el objeto se hubiera estrellado en Las Canteras, los ovnis no se accidentan. He visto en varias oportunidades como esferas de intensa luz anaranjada, cortan la vegetación de los cerros del norte de Santiago, la cortan con un rayo de luz, no la queman. Y aquí era obvio que estaba sucediendo lo habitual. Cerro Las Canteras Fotografías Gentileza Sr. Osvaldo Muray “Al día siguiente y conforme a como se desarrollan estos sucesos, visité los alrededores del Cerro porque tenía la certeza que uno de los lados de la zona supuestamente quemada debía ser una línea recta. Pero los ovnis me deparaban una sorpresa más grande aún: la zona del incendio, que todo Chile vio por las pantallas de televisión que se trataba de un enorme círculo irregular, ahora era una enorme mancha negra de forma rectangular casi perfecta. Como para que no quede alguna duda sobre los autores del siniestro”. Cerro Las Canteras. Conchali, 16 diciembre 1993 Revista Revelación (Santiago, Chile) Año 3 Nº 31, pgs. 6-8 Para todos los incendios acaecidos anteriormente en los cerros de Conchali y Renca, tengo una sencilla explicación para uno de los lados que siempre es recto. Y lo explico en seguida, pero para un incendio –que se vio caótico creciendo por todos lados- que terminó en un rectángulo, carezco de explicación y ni siquiera soy capaz de imaginar como se puede lograr algo tan fantástico”. Un ingeniero, invitado por el señor Muray, intrigado por la ausencia de cenizas escarbó la tierra y descubrió que había ceniza, pero debajo de la tierra. Es decir, la luz que siega la vegetación debe ser un rayo eléctrico puesto que calcinó y convirtió en cenizas las raíces del pasto. Un enigma no menor dentro del mosaico de sucesos incomprensibles. (13) Don Osvaldo me señaló que había acudido a la zona el experto en incendios forestales y bosques, el Sr. Herbert Haltenhoff quién le había explicado: “Los incendios de pastizales en los cerros por lo general adoptan la forma de una pera. Empieza angosta y se empieza a ensanchar hacia arriba. No hay algún incendio, ni uno solo que tenga un lado recto a menos que se inicie en una muralla”. Este incendio tuvo cuatro lados rectos de 320 metros de largo por 80 metros de ancho, ocurrió en el cerro Las Canteras. (14)
Sr. Osvaldo Muray, Aquiles Castillo y la autora, enero 1994.
FENOMENOLOGIA COMPARADA SANTIAGO “Las luces se paseaban por arriba del precipicio, no hay alguien tan suicida para andar por el lugar, ni siquiera una cabra montesa, menos cazadores, abajo sólo hay piedras y no hay lugar de dónde sostenerse”. “El segundo cerro, Punta de Ruiz, lo estuvieron dinamitando durante años para sacar material de construcción, ripio, para relleno entre los durmientes del ferrocarril. Lo destruyeron, le hicieron un corte horroroso, tiene 100 metros de altura y unos cien de ancho y llega hasta cerca de la cima, es una caída a pique (precipicio)”. Desde la perspectiva de la visión de los testigos las manifestaciones lumínicas parecían circunscribir su desplazamiento a un cerro sin embargo ambos picos (Renca y Punta de Ruiz) se ubican en el mismo plano por lo que en realidad cubrían un trayecto que abarcaba ambas formaciones montañosas. Después de horas de observación o más, las luces desaparecieron. Muray le dijo a su mujer que el espectáculo se había terminado. De pronto recordó algo que le contaron en una entrevista el año 1966 y le expresó a su mujer: “¡Se tienen que ir!” ¿Quiénes? pregunta su esposa Susana. “¡Corre”! Fueron rápido a la ventana de la cocina a mirar el cerro que estaba oscuro y de pronto, no sabe por cual de los dos, se encendió una gran luminosidad y una estrella comenzó a subir. ” ¡Es lo más hermoso que he visto alguna vez! De color calipso brillante, similar al celeste, es algo que llama a la ternura”. Sube como viniendo desde el sur hacia el noroeste, en un ángulo de 45º produciendo un fenómeno que había visto en otras ocasiones y que me intrigaba mucho”. “El fenómeno cambiaba sin más de rumbo, subía un poco hacia el poniente y repentinamente se apagaba. Es como si se hubiese extinguido la luz del universo, se quedó todo en tinieblas, no es que nos hubiéramos quedado deslumbrados, porque no lo era en absoluto, se apagó y todo quedó en una gran oscuridad”. LA SERENA El año 1966, trabajando para la revista “Ercilla” entrevistó en La Serena a tres trabajadores de una empresa de Saneamiento Ambiental, trabajadores sanitarios, los cuales habían sido enviados por la firma a un pueblo minero al interior, hacia las montañas, estaban instalando todo el servicio sanitario en una escuela. Una noche, uno de ellos se sintió enfermo, entonces el Jefe mandó a un chofer con otro funcionario para que lo condujeran a un poblado cercano donde había enfermería. El viaje fue largo. El enfermo fue atendido por el practicante, que le dio un sedativo. Se devolvieron. La noche estaba muy clara y sin nubes, cuando empezaron a subir las montañas, la huella estaba flanqueada por quebradas. En una curva del camino divisaron un objeto refulgente contra el cielo. Uno de ellos dijo que no podía ser un satélite, venía muy bajo. En un nuevo recodo del camino vieron de súbito al ovni inmóvil en el aire, a unos 800 metros. Entonces apagaron las luces del vehículo y se detuvieron. El disco volador se balanceaba suavemente en el aire y emitía una fuerte luminosidad. Al mirar hacia la derecha, en la quebrada uno de los hombres observó cerca del fondo del lugar un cuerpo que despedía una luz roja muy intensa. Su forma era la de un trompo. “El extraño cuerpo despidió por su parte inferior un chorro de luz que llegó al suelo” narró uno de los trabajadores. “Era una especie de “cañón de luz”. Pudimos apreciar piedras y arbustos iluminados por el trompo. Lo extraño no terminó allí. Por el medio del cañón de luz descendió algo que comparamos con un embolo. Este mecanismo bajaba y subía como si estuviese aspirando algo. Cuando trabajaba, el trompo oscilaba. Mientras observábamos alternativamente el cuerpo gigante y el trompo, vimos como cerca de este último había un segundo trompo”. La noche comenzó a desaparecer y surgió el alba. Los trabajadores vieron como los trompos perdían luminosidad y adquirían un tono de aluminio, vieron como giraban a gran velocidad sobre sí mismos. Mientras el cuerpo gigante empezó a elevarse lentamente y los trompos lo siguieron en dirección a la Cordillera de Los Andes. Alrededor de las siete y treinta minutos arribaron a su lugar de trabajo. Despertaron a sus compañeros y les mostraron este enorme cuerpo que seguía en el aire, pero los trompos habían desaparecido. Les contaron a sus amigos lo que les había acontecido y ellos pudieron comprobar que un aparato de inusitado resplandor se dirigía a gran velocidad hacia el horizonte. Tenía un brillo superior al ‘lucero del alba’. No era un satélite pues su vuelo era ascendente, no era un avión puesto que su velocidad sobrepasaba todo lo conocido”. Esta ocurrencia le recordó lo que vieron desde la ventana de la cocina de su departamento. (15) OTROS ACONTECIMIENTOS EN LA ZONA NORTE DE SANTIAGO Don Osvaldo narró la experiencia del ex comando de la FACH señor Ricardo Silva en la revista Revelación. En esta ocasión me remitiré solamente al suceso vivido en el cerro Renca (992 metros, ubicado a 8.5 kms. al Noroeste de Santiago) Telón de fondo Cerro Renca. El ex Comandante de la FACH Ricardo Silva y el joven investigador Fernando Werque. Revista Revelación (Santiago, Chile) Año 3 Nº 31 ¿Cuál fue su próximo avistamiento después de lo presenciado en Las Salinas? “La próxima vez fue en Santiago, me trasladaron desde Quintero (V Región) al Regimiento de Artillería Antiaérea, en Colina. Allí comencé a salir con mi familia hacia los cerros cercanos. Sin embargo, el gran avistamiento ocurrió hace dos años, en septiembre de 1996. Con mi esposa y mis hijos –siete personas en total- nos fuimos al cerro Renca, ese que tiene la cruz en la cima. La idea era comernos un asado y que los niños encumbraran volantines. Nos ubicamos bien cerca de la cruz cosa de estar alejados de otros grupos de paseantes”. “Mientras preparaba el asado, los niños se entretenían con los volantines y de pronto uno de ellos, gritó: “¡mira papá, lo que hay allá arriba!, al tiempo que señalaba hacia la cruz. Entonces pudimos ver un objeto que estaba en el aire, detenido, flotando sobre la cruz; tenía forma de trompo metálico y por debajo, tenía como una antena que colgaba. Era un ovni, incuestionablemente”. “No esos cuentos de los caballeros de meteorología que a todo dicen que son globos sondas. Estaba a una altura considerable, unos mil o mil quinientos metros, pero se veía muy bien porque era metálico y debe haber tenido un tamaño considerable. Permaneció allí como una hora y media y luego comenzó a desplazarse lentamente hacia la cordillera; pasó por encima de la población Juanita Aguirre y era notorio que se iba elevando para dirigirse rumbo al este donde se perdió”. Para septiembre recién pasado, Ricardo Silva había presupuestado regresar al cerro Renca con el objeto de pasar un día de campo, hacer un asado y descansar. Sin embargo, una semana antes del 18, fue invitado a la casa de un amigo suyo que vivía a los pies del cerro Renca y esa noche prepararon un cabrito a las brasas. Cerca de las dos de la madrugada, salieron en grupo a buscar bebidas cuando se produjo lo que el ex oficial de la FACH consideró un aviso: “Íbamos charlando animadamente y de pronto, mi esposa que iba más atrás gritó: ¡mira Ricardo, lo que hay arriba!; me alarmé y me di vuelta. Entonces pude ver un ovni gigantesco que venía avanzando por el aire. Pasó justo por un lado del cerro. El tamaño me dejó muy impresionado. Tenía la forma de dos platos puestos cara a cara. Se veía muy nítido y en toda su periferia se veían ventanillas y, mientras avanzaba, emitía luces; las verdes, rojas y de otros colores eran mucho mas intensas que las que conocemos aquí en la Tierra. Por debajo tenía un área de mayor a menor y en el centro un círculo profundo como un hoyo donde parecía salir la energía. Su altura no era mayor a los 500 metros y talvez un poco menos y su diámetro enorme: más que una cancha de fútbol. Lo que más nos impresionó fue que pasara sobre nosotros muy lentamente sin emitir ni el menor ruido. Lo vimos pasar entre la cruz del cerro Colorado y ahí desapareció rumbo a la cordillera. Las alturas las puedo calcular fácilmente, porque fui paracaidista”. ¿Cómo estaban repartidos los colores de las luces en el ovni? “La luz que emitía por debajo en el centro, era blanca, muy cegadora. Las ventanillas tenían luces verdes, amarillas, rojas, de distintos colores. Como yo tenía experiencias anteriores y sabía que el ovni podía desaparecer de repente, me fijé en todos los detalles. Mi amigo había visto luces varias veces en el cerro, pero nunca algo como ese ovni”. (16) Para terminar, el año pasado en diciembre le pregunté al señor Muray si habia expresado en alguna publicación: “Que las montañas estaban habitadas por espíritus luminosos que se manifestaban continuamente en forma de bolas de fuego y cuerpos flamígeros diversos” (17) Don Osvaldo fue tajante en responder. “Jamás podría haber aseverado que los espíritus habitaran las montañas, no hay como probarlo. Es absurdo”. Me señaló que sus términos siempre fueron: “Seres luminosos”, esferas de luz”. Además, fueron fotografiados”. CONCLUSIONES 1.) No hemos podido determinar testigos adicionales que sustenten el débil testimonio del señor O. Muray. Desafortunadamente la distancia y las condiciones de visibilidad conspiran para que sus observaciones necesiten una confirmación adicional por parte de otros posibles perceptores. 2.) El punto de observación del testigo único era el ventanal de su domicilio con vista a la montaña. Lamentablemente los elementos que él denominaba OVNIs no pudieron ser tipificados como sucesos anómalos. Las noches de permanencia fueron varias pero en todas ellas se repitió el mismo patrón. 3.) Hemos reunido por interés personal y documental una serie de episodios de características anómalas acaecidos en los cerros de Conchali y adyacencias. Podemos afirmar que ese corpus es mucho más rico en evidencias que el conjunto de apariciones denunciadas por el declarante. Hasta el momento no podemos sostener una continuidad anómala en la región por carecerse de estudios más profundos. Sin embargo siendo puntillosos al extremo deseábamos considerar esta casuística histórica. 4.) La aparición de signos, marcas o estructuras complejas de naturaleza pictográfica asociada a fenómenos anómalos comprende un voluminoso material. De todos modos en el caso de Conchali la presencia de pictogramas no puede ser relacionada con un fenómeno de características anómalas en virtud de que no ha podido determinarse el alcance de las supuestas manifestaciones en los cerros. Deseo señalar también que he recibido gran apoyo moral y escrito de los integrantes de Afla por la grave actitud de la que fui víctima. Un profundo agradecimiento a mis amigos Laura Cuevas y a Aquiles Castillo por su constante apoyo todo este tiempo.
REFERENCIAS: 1. Sigue el Misterio de la Extraña Nube. Las Últimas Noticias (Santiago, Chile) Miércoles, 3 mayo 1961, pg. 7 2. En la Alta Cordillera Buscan el Origen del Gigantesco Hongo. Las Últimas Noticias (Santiago, Chile) Jueves, 4 mayo 1961, pg. 7. 3. Aseguran: En el Tupungatito Nació el Hongo Gigantesco. Las Últimas Noticias (Santiago, Chile) Viernes, 5 mayo 1961, pg. 7 4. Extraña Visión de Dos Niñas Causa Impresión en El Salto. El Mercurio (Santiago, Chile) 12 noviembre 1968. Cuerpo D-40 5. El Diablo respira en Conchalí y hace salir hasta humito. La Tercera de la Hora (Santiago, Chile) domingo 9 febrero 1969, pg. 9. 6. Un juez y un arquitecto vieron un extraño ser extraterrestre. La Segunda (Santiago, Chile) 17 noviembre 1979, pg. 24; Muray, Quiroz, Osvaldo. El Gorila Astronauta del cerro Punta de Damas. Revista Revelación Nº 11, 1996 (Santiago, Chile) pg. 23. 7. Anfruns Dumont, Jorge Eduardo. (Apuntes del capítulo y libro en preparación acerca de Conchali, facilitado el 8 de noviembre 1994): “Extraterrestres en Chile. Top Secret”. (Editorial El Triunfo, Santiago, agosto 1996) pgs. 108-124. 8. Comunicación personal señor Muray, Osvaldo 9. Comunicación personal con Sr. Osvaldo Muray Q. 10. Munizaga Ortiz, Paola. Los “ET” Chilenos al Video. Las Últimas Noticias (Santiago, Chile) domingo, 27 febrero 1994, pgs. 6-7 11. Muray, Osvaldo. Show de Luces en los Cerros de Conchalí. Suplemento La Semana Nº 299 Año VI, de Las Últimas Noticias (Santiago, Chile) domingo 28 noviembre 1993, pgs. 9-10. 12. Comunicación personal con el señor Osvaldo Muray. 13. Muray Quiroz, Osvaldo. Incendio del Cerro Las Canteras desafía a los Científicos. Revista Revelación (Santiago, Chile) Año 3 Nº 31, pgs. 6-8 14. Comunicación personal con Sr. O. Muray. 15. Sáenz, Manuel, Wolf, Willy. “Los Sin Nombre” (Talleres Gráficos Yunque, Buenos Aires, Argentina, Segunda Edición, noviembre 1968) pgs. 64-81. 16. Muray Quiroz, Osvaldo. Punto de Encuentro con el Enigma Ovni. Revista Revelación (Santiago, Chile) Año 3 Nº 31, pgs. 26-28. 17. Núñez Gálvez, Raúl Germán. El Enigma de los Cerros de Conchalí. Revista Karma7, (Barcelona, España) Año XXVI Nº 298, pgs. 6-11 Julio de 2007
DOCUMENTOS QUE APOYAN EL PRESENTE TRABAJO
(HAZ CLIK SOBRE LA CARTA PARA AMPLIARLA) - 10 carillas escritas a máquina de las transcripciones de las dos cintas de 90 minutos - Revista Karma7 (Barcelona, España) Nº 298, Año XXVI, pgs. 6-11 - Dibujos realizados por el testigo Sr. Muray, Osvaldo. - Mapa de la zona de los avistamientos -Copia de carta enviada al investigador Manuel Carballal el 19 julio 1994. El mencionado comentaba en carta de fecha 19 de julio 1994 los sucesos de Conchali al investigador de La Coruña, señor Manuel Carballal. Los documentos se encuentran en los archivos de AFLA a disposición de quien los solicite, así como también en Ovnis, Misterios y Más.
publicado por la Sra Liliana Nunez en su pagina de Aforteanosla.com.ar

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OJOS ROJOS: ¿EL DIABLO ANDA SUELTO EN LA SEXTA REGION?

EXPOSICION DE LOS HECHOS El día Lunes 10 de abril 2006 el medio periodístico La Cuarta de Santiago informó a sus lectores que testigos de Puquillay, zona rural que se encuentra a cuatro kilómetros de Nancagua, la ciudad de los naranjos en la Sexta Región, habían denunciado la presencia de un ser que estaría asolando la zona. (1) De inmediato me puse en comunicación telefónica con el testigo del Fundo Santa Cecilia, de iniciales S.A.E.S quién relató que han divisado un ser de ojos rojos al que le han disparado en varias oportunidades pero que sin alcanzarlo, también agrega que La Cuarta “le puso mucho” a la historia por él narrada (sic).
Una semana más tarde, el martes 18 de abril, volví a llamar a su casa. Esta vez me atendió su esposa de iniciales P. D. -Quisiera confirmar una noticia que publicó el diario La Cuarta el día 10 de abril pasado.
¿Han sufrido la pérdida de animales de corral, en Puquillay? No, no han matado animales. -Le pregunto si el Sector Los Naranjos está muy lejos de su domicilio y si me puede contar su versión. “No he escuchado nada de que haya aparecido nuevamente el bicho” “Esto es un fundo, llamado Santa Cecilia y esta es una de las casas del fundo. En la casa patronal lo vieron el 1º de abril pasado, mi domicilio se encuentra a doscientos metros del lugar. La dueña de casa me señaló que el problema con el diario La Cuarta fue el siguiente: “Pusieron lo que ellos quisieron y después que lo publicaron, vinieron a preguntar al fundo cómo era. Nosotros quedamos indignados. El susto fue muy grande, por eso después uno de los dueños, de nombre R. Espinoza, no quiso entregar informaciones ante la situación que habían vivido, incluso vinieron del programa “Brigada Animal” (Canal 13) para grabar, mostrar fotos, de qué animal podía tratarse” pero el dueño del fundo, hermano de su esposo se negó a hacer declaraciones por la burla en como fueron tratados por el medio periodístico. El Rancagüino destaca que el ser visto es descrito como “de un metro veinte centímetros de altura, pelo café y ojos rojos” El diario El Rancagüino (Rancagua) señala también: “El nuevo ataque del extraño ser se produjo cercano al cementerio municipal de Nancagua, La noche del domingo S.F. de 65 años de edad, sintió que alguien caminaba sobre el techo de su casa ubicada en calle Cura Montero, frente al cementerio de Los Naranjos escuchó ruidos en la techumbre de su vecino P.Q. pensando que estaban robando en la propiedad. Luego de unos segundos se acallaron los ruidos y las fuertes pisadas, sin embargo una de las hijas de S. F. indicó que algo ronroneaba igual que un felino pero sus pisadas no eran como las de un gato. Destaca que el ser visto es descrito como “de un metro veinte centímetros de altura, pelo café y ojos rojos” Al otro día amaneció la gallina muerta sin sus órganos interiores y con ano totalmente destruido presentando además el cuello totalmente pelado y los ojos afuera”. El temor que ha infundado es tal que la gente ya no desea salir de sus moradas por temor a algún ataque de este ser. Esta no es la primera vez que el extraño animal aparece en la comuna, ya que en los primeros días de abril habría actuado en el sector de Puquillay donde se le apareció al campesino Luis Pérez quien regresaba de su trabajo. En el trayecto se le habría aparecido de entre unos maizales este bicharraco a lo Pérez sólo atinó a arrancar puesto que le habían contado de la supuesta aparición de este ser, pero que ahora le había tocado vivir su presencia en el sector. (2) -El diario El Rancagüino (Rancagua) y La Cuarta (Santiago) señalaron que un testigo llamado Luis Pérez se habría cruzado con un ser extraño camino a su casa. “Luis Pérez fue un trabajador temporero del fundo, lo vio de frente y escapó”. Este camino va paralelo a un canal de regadío. Lo que le llama la atención, a la señora dueña de casa de Puquillay, es que la descripción del trabajador del fundo es igual a las declaraciones que hizo una testigo en la radio Madrigal de Nancagua: “tenía los ojos grandes, de color rojo. Lo vieron muchos trabajadores a las nueve de la noche, pues el sector está plenamente iluminado”. Ante mi pregunta si los trabajadores han sido testigos de fenómenos anómalos tales cómo fantasmas, duendes, historias de brujas. Con un poco de turbación la señora P.D., me indica “que la gente es muy mala porque atribuyen la aparición del ser a que sus suegros tienen pacto con el diablo y esto no es efectivo porque todos en su familia y los temporeros trabajan esforzadamente en la vendimia”. En Chile y Argentina los folcloristas señores Julio Vicuña Cifuentes (Chile) y Félix Coluccio (Argentina) describen que se llama pacto a El Familiar o Los Familiares. a) Los Familiares son unos pequeños diablillos que hacen prosperar a quien los tiene. Su posesión parece estar subordinada a un pacto que el interesado celebra previamente con el Demonio. Se cuenta que le fueron encontrados tres de estos Familiares a un caballero muy rico, el cual los guardaba cuidadosamente en una caja. Los diablillos huyeron asustados y no pararon hasta dar con su dueño, a quien refirieron lo que había sucedido. (Serena)
b) El Familiar, que es un pequeño diablillo, procura a su dueño todos los bienes y regalías que éste le pide, pero sólo durante la vigencia del pacto, pues vencido el plazo y sea cual fuere la suerte de la persona a cuyo servicio fue destinado, el Familiar desaparece. (Illapel) La historia de los demonios familiares que auxilian en sus empresas a las personas con quienes conviven, es bastante antigua y conocida. Nadie ignora los buenos servicios que prestó a Sócrates uno de estos diablillos, y no fueron insignificantes tampoco los que reportó de otro el barón de Regensberg, al decir de un historiador suizo. (3) El autor argentino Félix Coluccio en su magnífico trabajo “Fauna de Terror” nos indica: “En el centro, oeste y norte del país llaman Familiar a un ser sobrenatural que se alimenta de seres humanos dando riqueza solamente a su dueño. Por lo común se cree que ha surgido de un pacto hecho con el diablo. Del Familiar se ocupan Rosenberg, Jacovella, y Jijena Sánchez, Vidal de Battini, Molina Téllez y otros. Refiere Fermín Chávez que en Entre Ríos tienen por el familiar a un víbora que los antiguos criaban y alimentaban cerca de las casas como señal de buenaventura. El padre Saldaña Retamar que ha recogido esta versión entrerriana, cuenta que un vecino de don Cristóbal, Nogoyá, era mal mirado y murmuraban que tenía pacto con el Familiar por lo afortunado que era en el juego, que le permitía almacenar onzas de oro en cantidad. El personaje existió y se llamaba Dionisio Retamar. (4) Cuatro días más tarde volví a llamarla, me contó que el ser había atacado a diez kilómetros de Santa Cruz, en Isla de Yaquil. Esta vez atacó a un perro y una dueña de casa de nombre Isabel quien lo describió “pequeño, de ojos rojos”. (5) Con posterioridad me puse en contacto con el periodista señor José Pinto de Nancagua que divulgó las noticias a los medios de prensa de Rancagua, Santiago y de radio Madrigal de Nancagua. Le consulté ¿Con qué clase de animal se asemejaba el ser visto en el lugar de los sucesos? Me respondió: “A un oso”. Me señaló también que en cuello del perro quedaron marcadas cinco garras grandes, bastante grandes. La testigo trató de golpearlo con una tranca entre las alas. Me indica que el ser también atacó a la mujer la cual estaría muy asustada puesto que en este momento sólo piensa en abandonar su hogar. ¿Le vieron alas? “Inmensas, similares a un vampiro”. “Un ser de un metro veinte de altura y de ochenta kilos de peso” (¿?) Agrega que a esta persona se le ha presentado en tres oportunidades en su casa. La señora Isabel se lo describió detalladamente, el señor Pinto señala que tiene una fotografía. Llamo a la Tenencia de Nancagua el 29 de abril del año en curso y el carabinero de turno señor Hower Gómez me indica que no hay registros realizados por testigos de Puquillay o el Sector Los Naranjos de Nancagua. Ellos están ubicados en la calle Cura Montero Nº 14 y no se han percatado de ninguna situación anómala. También consulto a la Segunda Comisaría de Santa Cruz y me atiende el Sargento Moreno quien me pide que lo vuelva a llamar a las 15 horas. La carabinero Muñoz me responde más tarde e indica que no hay registros de denuncias estampadas en la Comisaría. Sólo en Chépica, en el sector La Ruda, pero allí las 264 ovejas murieron envenenadas por el agua contaminada de un canal, investigación que está siendo estudiada por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG). Con fecha lunes 8 de mayo del año en curso, llamo por teléfono a la dueña de la residencial “Buen Paso” de Pichidangui para preguntar por otros antecedentes acerca de la matanza de gansos en ese lugar el día miércoles 3 del mes en curso en la madrugada. “Murieron 49 a 50 gansos de una sola vez y al día siguiente los 5 que sobrevivieron” ¿Cómo los encontraron? La puerta del gallinero estaba abierta, algunos pocos fuera y otros dentro. No estaban mordidos. Fue algo sobrenatural. Todos desparramados dentro y fuera del gallinero, los encontramos de esta forma, hasta el fondo del sitio. Ellos estamparon la denuncia en Carabineros de Pichidegua. ¿A qué hora habría ocurrido el suceso? “Eso es lo que no se sabe porque nadie sintió absolutamente nada” ¿Fueron perros los atacantes? “No, eso no es efectivo. El algo fuera de lo común. No tiene nada que ver con perros. Dígame usted para matar 50 gansos… el ganso es bravo, ellos son bulliciosos y no sentimos ningún ruido, eso es lo raro” ¿Hay alguna posibilidad de haber visto lo qué mató a las aves? “No, nada”. Nosotros estábamos tranquilos porque ellos eran nuestros guardianes. Ahora existe total silencio en la casa. Eran regalones, no los criábamos para alimentarnos, mi esposo nunca mató uno.” El diario agrega en su edición del viernes “Cada ganso presentaba un agujero en la parte de la espalda que iba directamente al corazón, no presentando ningún otro rasgo de alguna lucha entre dos animales. Lo extraño es que los ocho arrendatarios, la señora Silvia y su esposo, ya que semejante ataque debió haber provocado un ruido estruendoso pues el graznar de los gansos es muy fuerte y no son presa fácil. Lo otro que escapa de toda explicación lógica es que en la parte posterior de la propiedad existe un predio cercado con electricidad, sistema que en la noche queda activado y que no es posible pasar y que es aquí donde aparecieron la otra mitad de los gansos muertos, por eso no hay una explicación a cómo se produjo el terrible ataque en ese lugar de la propiedad, gansos que para haber aparecido en ese sector debieron haber sido correteados por algo o alguien”. (6) COMENTARIOS Los sucesos hasta ahora narrados por los afectados marcan una pauta común en el país desde que se iniciaron las Matanzas de Animales en Chile en marzo-abril 1995/96, segunda: marzo-diciembre 2000-2005, y marzo-mayo 2006 tercera etapa. El ser visto de ojos rojos, canales de regadío donde se presenta el fenómeno, ataque los días miércoles según la estadística presentada en el trabajo del escritor americano señor John Keel “Ovni Operación Caballo de Troya”, la tradición folclórica de países latinoamericanos tales como Colombia, Argentina y Chile entre otros señalan que los seres vistos no son otra cosa como dice el señor Julio Vicuña Cifuentes Demonios, Familiares que la tradición popular tendió siempre a diversificarlos y no puede negarse que lo han conseguido, pues Duendes y Familiares no son ya, por cierto, unos mismos individuos. FUENTES: 1. Bichólogo a la caza del Engendro cogotín de pavo. La Cuarta (Santiago, Chile) martes, 10 abril 2006, pg. 2 2. Extraño ser vuelve a atacar en Nancagua. Autor: B.S.C. El Rancagüino (Rancagua, Chile) martes, 18 abril 2006, pg. 11. 3. Vicuña Cifuentes, Julio. “Mitos y Supersticiones recogidos de la tradición oral chilena” (Editorial Nascimento, tercera edición, 1947), pg. 76-77 4. Coluccio, Félix. Fauna del Terror. (Editorial Crespillo S.A. Argentina, 1984), pgs. 36-39. 5. La Cuarta (Santiago, Chile) sábado, 22 abril 2006, pg. 3 6. El Chupacabras volvió a hacer de las suyas. Ramos, Ariel. El Rancagüino (Rancagua, Chile) viernes, 5 mayo 2006, pg. 10. Referencias Complementarias: Acevedo Hernández, Antonio. Leyendas Chilenas. Santiago, 1952. Cárdenas Tabies, Antonio. Camarico Morada del Diablo. Leyendas de la Provincia de O’Higgins. (Editorial Brecha, Rancagua, 1970), pgs. 15-16. Coluccio, Félix. Dios, el Diablo y Judas en el Folklore Americano. Revista de Educación. Año 3, Nº 1, La Plata, enero, 1958. Espinosa, Januario. Un viaje con el Diablo, Santiago, 1930. Gac Canales, Roberto. Pactos con el Diablo. (Centro Gráfico, Rancagua, 1984) Plath, Oreste. Folclor Chileno. (Editorial Grijalbo. Santiago. 1994), pg. 79-85 Plath, Oreste. Geografía del Mito y la Leyenda Chilenos (Editorial Grijalbo. Santiago, 1994) pg. 129-130 Liliana Núñez O Mayo 2006.
Publicado en la pagina de la Sra Liliana Nunez en Afortenosla.com.ar

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OVNIS EN CHILE ENTRE 1810 Y 1947

OVNIS EN CHILE ENTRE 1810 Y 1947

Liliana Núñez O.

Cuando la era oficial de los OVNIs comenzó en 1947 en muchos países, como los sudamericanos, las noticias fueron recibidas con un lógico temor y escepticismo. La mayoría de los reporteros y autoridades consultadas coincidían en señalar que se trataba de armas secretas debido a que hacía poco había concluido la gran contienda mundial.

Chile no ha escapado a esa generalidad. Sin embargo, algunos investigadores con un criterio más amplio y con una inquebrantable voluntad en la búsqueda de información rastreamos en viejas colecciones de periódicos, antiguas crónicas y libros históricos similares referencias a objetos o luces que se desplazaban por los cielos y aguas de nuestra nación. El intento era demostrar que todo el fenómeno OVNI se comportaba en forma atemporal independientemente de cuál sea, en definitiva, su origen.

No ha sido en modo alguno una operación a gran escala pero los resultados como verán los lectores son significativos.

El mejor medio para ejemplificar lo antedicho es presentar una serie de casos que emergiendo de fuentes antiguas nos pintan un panorama que demuestra que las observaciones de objetos extraños en nuestro cielo, se han producido desde siempre. Es probable que algunas de las referencias sean algo escuetas, sin embargo en su conjunto reflejan un cuadro muy similar al de los informes actuales. Independientemente de cual sea la teoría que intente explicar el origen de los OVNIs es evidente que los libros y publicaciones de siglos pasados constituyen una muy interesante vertiente para aquellos estudiosos e investigadores.

He aquí una selección del material que hemos reunido: (*)

"Se comenta de la existencia de "Extraños Artefactos" que incursionan por los cielos de Chile. "En cartas familiares, que datan de los años comprendidos entre 1813 a 1821 más o menos, llegan noticias de los famosos Platillos, es decir en plena Patria Vieja del General Carrera y en la Patria Nueva del General O'Higgins, estos extraños artefactos ya incursionaban por los cielos de Chile No tenían, como se comprenderá, los archipomposos nombres de Platillos y Cigarros Voladores con que se les denomina hoy en día. Nuestros abuelos, gente sencilla y supersticiosa, los llamaba simplemente "Bolas de Fuego".

En la Epístola de un padre Mercedario, a una bisabuela hemos leído una breve y candorosa referencia a ciertos fenómenos en el cielo de Santiago. Dice el fraile: …"Mucha grande preocupación ha causado entre las familias principales y el pobrerío, la aparición de bolos rojizos y humeantes que han cruzado como pájaros de fuego, los cielos de Santiago. Para mí, tengo que son anuncios divinos… llamados a la penitencia… No sabemos cuándo vendrá el último día… Por eso las almas que sienten el santo temor de Dios deben vivir como si el día que se está viviendo fuese el último…

Estos bolos de fuego de que habla Su Paternidad el mercedario, en su carta descolorida por el tiempo, prueban en forma categórica que por aquellos distantes días ya tenían nuestros antepasados sobre sus frágiles cabezas como una espada de Damocles el apasionante enigma de los Platillos Voladores". (1)

Este párrafo de este libro hace referencia a sucesos ocurridos, después de un terremoto, ocurrido en Quintero: "Sábado 23 noviembre 1822. Los temblores disminuyeron en fuerza y frecuencia durante la noche y las primeras horas del día. Sólo se sintió uno antes de las 4 PM.; entre esta hora y las 10 hubo cuatro. Tiempo nublado, pero agradable. Más noticias de los lugares vecinos. Los pescadores de aquí y de las playas inmediatas, afirman que en la noche del 19 vieron una luz a gran distancia en el mar. Permaneció un rato inmóvil; avanzó enseguida hacia la costa y dividiéndose en dos desapareció". La credulidad de la gente, la ha convertido en la Virgen, que vino a salvar al país. Una beata que tiene fama de santa predijo en Santiago la catástrofe el día anterior. La gente oró, y la ciudad escapó casi ilesa. Despacharon un propio a Valparaíso a dar al pueblo la voz de alarma, pero llegó demasiado tarde, a pesar de haber muerto dos caballos en el viaje". (2)

La ciudad de Talca, en el mes de mayo de 1861, vivió días de terror tal como lo narra el periódico local "La Esperanza" quien comienza así su descripción de lo que acontecía: "El hecho más notable de la crónica, ocurrido en la quincena y que más ha llamado la atención pública, es sui generis en la historia de las crónicas; es nada menos de una nueva especie que bien puede clasificarse de humana porque es mixto, tiene de los dos sexos: queremos hablar del hembra-macho, macho-hembra, según el sexo que predomina o como lo designan muchos, el duende o la fantasma". Obviamente en aquella época a nadie se le habría ocurrido afirmar que era un extraterrestre. En el artículo se indica también que muchas son las versiones del misterioso ser que aparece todas las noches y recorre la ciudad en todas las direcciones, lo que "hace santiguarse espantadas a las viejas, murmurando una oración mil veces interrumpida y otras tantas principiadas de nuevo o espeluznarse de miedo a los chiquillos por toda la noche". La crónica señala que el traje, la estatura, el aspecto y las situaciones en que ha estado involucrado el humanoide son muchas y "se dan detalles que horrorizan y hielan la sangre" Agregando que la "cosa" ha puesto en guardia a muchos que están armados y se encierran temprano en sus casas. Irónicamente el articulista escribe: "Hasta la policía, esa eterna fisgona, se haya sumamente preocupada y quiere hacer de las suyas, pero todas sus diligencias parecen estrellarse en las sombras: ¿Será tal vez una de las cualidades del nuevo ser, la de hacerse incorpóreo e invisible cuando quiere sujetársele a la condición de los miembros de la especie humana dados a las travesuras?". Y la crónica concluye: "Nosotros que pecamos de incredulidad por las cosas sobrehumanas nos contentamos con encargar a la policía siga la pista de cerca al objeto de tanta atención; ellas nos dará la solución de esa charada viviente". (3)

El "Diario "El Constituyente" (Copiapó), titulaba una historia en dos columnas con el encabezado "ESTE ES CUENTO". -Cuento debe ser, y no caso, el que se nos refiere en la carta siguiente, que acabamos de recibir de Garín.

"Mina Fantasma, marzo 16 de 1868-

Nos apresuramos a participar a ustedes, para que lo comuniquen a sus lectores, el curioso hecho siguiente:

"Ayer, a eso de las cinco de la tarde, a tiempo que habían concluido los quehaceres del día en esta mina, y estando todos los operarios reunidos esperando su cena, vimos venir por los aires, del lado de "La Ternera", un ave gigantesca que a primera vista tomamos por una de las nubes que en ese momento entoldaban en parte la atmósfera, suponiéndola desprendida de sus compañeras, por una ráfaga casual de viento

"A medida que el objeto en cuestión se acercaba infundiéndonos una justa sorpresa, pudimos notar que era un volátil desconocido, el rock de las Mil y una noches, talvez, o quizás un Leviatham de los desiertos. ¿De dónde venía? ¿A dónde iba? Su dirección era de noreste a suroeste; su vuelo rápido y en línea recta. Cuando pasó a corta distancia sobre nuestras cabezas, pudimos notar la rara estructura de su cuerpo. Sus grandes alas estaban vestidas de plumas parduscas; la cabeza del monstruo parecía a la de la langosta y con ojos tamañamente abiertos y brillante como ascuas, se veía cubierta de algo parecido a grueso y espeso vello, como cerda; mientras que el cuerpo, prolongándose cual al de la serpiente, sólo dejaba ver escamas brillantes, que sonaban como partículas metálicas, cuando el raro animal se replegaba sobre sí mismo.

"La sorpresa se cambió en susto entre los trabajadores, a presencia de un fenómeno tan extraño. Toda la ciencia ornitológica de los buenos mineros se agotó inútilmente buscando el nombre y las cualidades del pájaro descomunal que acababa de pasar, felizmente sin dejar huella. Algunos aseguran haber percibido un detestable olor en esos momentos, un olor parecido al del arsénico cuando se quema. Otros afirman que su olfato no ha sido herido de desacostumbrado modo. Los supersticiosos entienden que es el diablo mismo el que habían visto pasar, a la vez que otros recuerdan haber sido testigos, en esa ciudad, hace años, del paso de un ave monstruo semejante.

"Como el caso es en extremo curioso, hemos creído deber participárselos, ahorrándonos sobre él comentarios inútiles, pues a la verdad no podemos explicarnos satisfactoriamente lo que hemos visto por primera y quizás por última vez en nuestra vida. ¿Será por ventura que en el desierto o en las cordilleras, la naturaleza se complace en dar vida y guardar por largos años en la soledad esas creaciones deformes, que emprenden el vuelo al través del espacio cuando sus fuerzas lo permiten, sin más objeto que el de transportarse a otras regiones donde las asalta la muerte y el suelo guarda sus esqueletos para confusión de los sabios, que al encontrarlos creen hallar restos antidiluvianos? (4)

En Copiapó, Chile. Julio 1868. Una extraña "construcción aérea" provista de luces y emitiendo ruido de motores sobrevoló a baja altura esta población. Sus habitantes la describieron también como un gigantesco pájaro cubierto de grandes escamas que producía un ruido metálico. Aunque no fue en realidad un aterrizaje, es el primer caso de observación a corta distancia de un objeto desconocido a escasa altura del siglo XIX. (5)

Antes de finalizar el año una auténtica danza de desconocidas estrellas se vio sobre la ciudad de Copiapó. "El Constituyente" entregó esta vez una crónica que transcribo para conocimientos de todos, puesto que es poco conocida en su totalidad.

"Ocurrencias. Recogíamonos poco después de la una de la madrugada. El cielo estaba completamente despejado. Las estrellas brillaban en el azul más hermosas que de ordinario. El firmamento parecía como iluminado por una naciente y débil aurora. Dirigiendo nuestra vista hacia esta maravilla del Creador, que quizá no se estima en toda su inmensa grandiosidad por la costumbre de mirarla con ojos profanos, no tardamos en ver que las estrellas filantes o bólidos cruzaban de un lado a otro del horizonte dejando tras sí una dilatada estela pálida luz.

Este hecho nos hizo recordar que semejante fenómeno fue observado el 13 de noviembre del año anterior en Inglaterra y Estados Unidos, con vivo interés.

¿Por qué no habíamos de contemplarlo con ahínco, pues era nuevo para nosotros? Detuvímonos en efecto, y durante horas mas de una hora pudimos ver no menos de cien estrellas filantes, cruzando todas de oriente a poniente, recorriendo una casi todo el horizonte visible, en línea recta, sólo cuatro o seis en sentido opuesto y con muy corto curso, y otras tantas cuya cauda luminosa era un poco curva. El foco de esas exhalaciones se divisaba no mayor que lo que se divisa una estrella de tercera o cuarta magnitud, y la estela que dejaban era como una cinta inmensa de color caña que se extendiera con celeridad eléctrica en muchos grados de la esfera celeste.

Hacia las dos y media de la madrugada la bruma entoldó la atmósfera, y aunque ya no se ofrecían los bólidos con la frecuencia que al principio, nos fue imposible averiguar si el fenómeno continuó.

La siguiente parte del relato es especialmente interesante: Cuando comenzamos a contemplar este hermoso espectáculo meteorológico, las estrellas filantes se deslizaban hasta tres o cuatro por minuto, ya a la derecha, a la izquierda o sobre el cenit del lugar que ocupábamos. Algunas parecían no cruzar ni a doscientos metros del suelo". (6)

El diario "La Mañana (Talca, Chile) el 16 de febrero de 1916, informaba que en la tarde del día anterior se observó un aterrador bólido de fuego en el cielo, en dirección poniente a oriente, dejando una llamarada blanca que se mantuvo suspendida en el cielo.

Al principió se interpretó el incidente como el estallido de una granada de fuego, un cohete y hasta se creyó que podría haber sido un aeroplano que se había incendiado en las alturas. Pero todas las hipótesis se derrumbaron pues la misma información señalaba que el fenómeno, "una prolongación blanca en forma de nebulosa", se pudo ver desde San Fernando hasta Talcahuano. El articulista agregaba que el temor que hubo en la población "no es para describirlo" produciendo algún trastorno en la atmósfera, ya que el cielo completamente limpio se cubrió de nubes media hora después del avistamiento. Al día siguiente el mismo diario publicaba un despacho proveniente de Buenos Aires, que indicaba que en la ciudad de San Rafael se había observado un extraño fenómeno celeste, indicando: "El meteoro dejó una estela blanca de gases que se mantuvo visible hasta entrada la noche, observándose como una mancha plateada en el firmamento hasta las primeras horas de la madrugada". (7)

Alrededor de 1975 fue descubierto un documento denominado "Memorandum Book of Fred Wm. Birmingham, the Engineer to the Council of Parramatta A machine to go through the air. A.D. 1873." El trabajo fue desarrollado por un equipo de hombres, coordinado por el señor T.V. Homan (actualmente fallecido), uno de los primeros miembros del UFOIC. En apariencia el documento, que no tiene fecha de edición fue preparado en la década de los 50.

Si hemos de creer en el Memorandum en la noche del 25 al 26 de Julio de 1868 Parramatta, Australia recibió la visita de la más extraña máquina capaz de volar por los aires. Incluso se refiere a que esa especie de Arca voladora habría aterrizado en pleno parque de la ciudad pudiendo el ingeniero ascender y dialogar con el piloto "un espíritu" quien le enseñó curiosos documentos.

Más allá de la realidad o no de este curioso episodio es interesante señalar la proximidad temporal de ambos eventos. (8)

El libro del señor Agustín del Castillo, Subteniente de la Marina Argentina, cuenta el siguiente acontecimiento: "…a medianoche cuando todos nos habíamos entregado al reposo, fuimos despertados por la claridad de un resplandor inmenso que avanzaba hacia nosotros y que obligó a nuestra tropilla a concentrarse al fondo del cañadón (una especie de quebrada), era un fuego enorme, que avanzaba desde el interior impulsado por una brisa recia del Oeste, que tomando cada vez más cuerpo, venía devorando todo, ora descendiendo los valles, ora escalando cerros altos, despertamos con sobresalto y abandonando nuestros duros lechos, constituidos por las monturas subimos a la cresta de un mogote vecino, desde el que pudimos contemplar un imponente, estupendo y bello panorama. El fuego abarcando una zona de varias leguas presentaba las más caprichosas figuras, a cada momento se las veía cambiar de aspecto y también cambiar de forma, como si fueran las de un inmenso calidoscopio agitado por una mano gigante. Esto fue observado el 4 de febrero de 1887 en la zona del Paine, cerca de Lago Sarmiento y río de Las Chinas.

Agustín del Castillo cumplía una misión del gobierno argentino, de ir a ver los límites con Chile, por esta razón se encontraba en la zona de Los Baguales en la región del Paine. (9)

Los OVNIS y la Segunda Región tienen una larga historia en común aunque no existe claridad de cuando ocurrieron los primeros avistamientos pero si se conoce que tienen una data de hace más de cien años.

El primero de ellos aconteció el 6 de abril de 1914 a eso de las 21:20 horas. "Se vio en el cielo el paso de un hermoso bólido de color rojo amarillento"El reporte asegura que el objeto en forma de ferrocarril estaba dividido en cuatro partes de mayor a menor, su velocidad era relativamente lenta y se desplazó en dirección al noreste hasta perderse en el firmamento. Lo más interesante de este informe es que indica "que bólidos de esta clase no se habían observado en estas regiones desde hacía más de veinte años, es decir, ya en 1894 existían antecedentes de la presencia de Objetos Voladores No Identificados. (10)

El arqueólogo Alberto Medina Rojas proporcionó a la "Revista del Domingo" un relato que considera digno de tomarse en cuenta por estar "incontaminado por la psicosis colectiva" de esta época. Fue hecho por el marino chileno Agustín Prat a principios de siglo, mucho antes que llegaran a Chile aviones y otros inventos "voladores" del hombre. Agustín Prat, Segundo comandante de la escampavía "Huemul" de la Armada -muerto el 23 de abril de 1951-, escribió en una fecha no precisada, a principios de siglo, una carta a un amigo don Fernando Setit -de quien no conocemos más antecedentes-. Esa carta fue reproducida en el libro "Chiloé y los chilotes" de Francisco J. Cavada y su texto, en la parte que se refiere a la observación de extraños objetos voladores, es el siguiente:

"A las 3 horas 45 minutos AM., del domingo 8 del mes en curso, después de haber soplado un fuerte viento Norte y estando la mar tranquila, bajo un cielo chubascoso, fui avisado por el timonel de guardia, capitán de altos Thompson, que se acercaban en dirección a nuestro buque dos luces grandes blancas (como de un farol cada una) despidiendo llamaradas a intervalos y que parecían de algún remolcador que venía al costado en busca de auxilios.

Como me demorase un poco, el marinero corrió nuevamente a avisarme, diciéndome que las encontraba, se acercaban muy rápidamente y que su tamaño, a la vez que grande, era poco común; por lo que ya no creía fuese un remolcador pues lo distinguía bien claramente, que venían como suspendidas en el aire a una altura no menor a un metro y sin verse embarcación alguna.

"Seriamente inquietado y creyendo sucediese alguna desgracia, iba ya a salir a cubierta cuando percibí que por la claraboya de mi camarote entraba una gran claridad que lo iluminó a tal punto que parecía que se incendiaba. De un salto me puse en cubierta, llegando hasta el costado de babor, en donde encontré al timonel Thompson y al fogonero Antonio Rojas, de la máquina, que señalaban, llenos de estupefacción, cómo avanzaba una gran luz blanca, de llama de algo más de un metro de superficie, suspendida a una distancia igual más o menos del agua. Extrañado a mi vez, corrí a buscar unos gemelos (anteojos) para cerciorarme mejor, volviendo cuando ya la luz se había alejado del costado, sensiblemente presentándose a mi vista no ya una, sino dos que se separaban a momentos de un modo brusco para reconstituir después una más grande y sola, ésta avanzando siempre con una velocidad no menor de siete millas en su mínimo y quince en su máximo. Así se dirigieron a las carboneras de "Punta Arenas" (Ancud) que posee el Gobierno, y en ese lado de la playa permanecieron largo rato, emprendiendo de nuevo vertiginosa marcha por espacio como de una hora, para después desaparecer completamente después en dirección a Punta Ahuí y probablemente afuera.

"Esto fue visto también por el carpintero del buque, Gregorio Carmona, que entró de guardia a las 4 AM., y por el fogonero Rojas, de la máquina.

"Una vez que hubo clareado el día, ya no se divisó nada, por lo que se suspendió la observación." (11)

OVNIS ESTRELLADOS EN CHILE

Gracias a la gentileza del investigador de Santiago señor Rodrigo Fuenzalida de AION pude acceder a más detalles provenientes del diario "La Mañana" (Talca) de 16 febrero de 1914 que exponemos a continuación.

Sin embargo el primer registro que se tiene de la caída de un cuerpo aéreo de origen no identificado en Chile corresponde al año 1914, específicamente la tarde del día 15 de febrero de ese año, en la localidad rural de "Chanco", en la séptima región de Chile. Los antecedentes que se tienen de este incidente son por tres vías. La primera de ellas es la transmisión oral de los lugareños que contemplaron la caída de un cuerpo extraño, y que han comentado a sus descendientes dicho "estrellamiento". La segunda por testigos que vivieron en la zona y observaron el incidente y aun están vivos como el caso de la señora Juana Andaur de aproximadamente cien años. Ella señala tener claros recuerdos de aquella dramática tarde, en la cual y mientras caminaba junto a su madre, escuchó un estruendo, miraron hacia el cielo, y contemplaron de manera estupefacta como lentamente un cilindro envuelto en llamas y humo, caía sobre un área montañosa provocando un gran incendio. Su testimonio es certificado por la tercera instancia que es la propia prensa local que informó en dos días sucesivos, el extraño fenómeno, aportando para la actualidad interesantes datos complementarios, la nota del día 16 de febrero de 1914 del diario "La Mañana" de la ciudad de "Talca" señalaba: "Fenómeno Celeste. Ayer a las 5:55 P. M. se vio atravesar un bólido, por las alturas celestes, en dirección de poniente a oriente. El luminoso cuerpo no dejó de impresionar a las numerosas personas que lo pudieron contemplar". Y más adelante señala "La humareda blanca que dejó en pos de si, tardó más o menos quince minutos en disiparse, tiempo en que se mantuvo suspendida sobre el azul del cielo, destacándose perfectamente." A posterior se especula en la nota de la posibilidad de un cohete de fuegos artificiales, hasta un aeroplano incendiándose.

Un antecedente interesante es que también desde la Argentina se divisó el fenómeno. Inclusive el telegrafista que emitió el comunicado desde Argentina señala en la nota publicada en "La Mañana", pero del 18 de febrero de 1914 que el cuerpo dejó "una larga estela blanca de gases que se mantuvo visible hasta la entrada de la noche, observándose como una mancha plateada en el firmamento hasta las primeras hora de la madrugada". En el párrafo final señala "Presúmese que este gran aerolito cuyo efecto luminoso habría sido sorprendente si la hora en que se le observó hubiera sido más avanzada, ha caído en territorio Chileno, o en el Océano Pacífico" (12)

Otra referencia de este caso fue publicada años más tarde donde se daba cuenta de lo siguiente:

"…… Un científico chileno ha estado en esas áreas misteriosas y no ha llegado a ninguna conclusión definitiva. No aprueba ni rechaza el enigma.

Es Reinaldo Börgel Olivares, profesor de Geografía Física en la Universidad Católica y en la Universidad de Chile –graduado en la Universidad de Estrasburgo, Francia en Geografía Aplicada- y que se desempeña además como Coordinador de Investigaciones en el Instituto de Geografía de la Universidad Católica de Chile.

… Contó Börgel que, sin embargo, tiene muchas referencias de lugareños y otras dos a las que da particularmente gran solvencia y seguridad.

"Hace 70 años en una localidad al sur de Chanco, en la región costera del río Maule, una niña, acompañada de su padre, sintió un gran ruido en el aire en tiempos que no había aviones (los primeros aparatos de guerra llegaron en 1916). Luego apareció algo así como una nave en forma de huso de considerable tamaño; cruzó el cielo y se fue a enterrar a un cerro, que yo he ido a ver y que está formado por acumulación de arena". La niña de hace 70 años, es Juana de Aguilera, suegra del profesor Börgel, quien conversó con LA TERCERA después de esta declaración:

"Yo había ido con mi padre -dijo- al final de una trilla a yeguas. El día estaba muy claro y el cielo limpio; de repente sentí el estruendo y observé que el cielo se puso rojo.

-¡Mira papá, se está quemando el cielo!, le dije. Y apareció aparato, que era como una viga".

Recuerda la señora Juana, que el fenómeno ocurrió como a las 4 de la tarde y que cerca de donde estaban, un grupo celebraba un matrimonio con un picnic. "A todos nos dio tanto miedo, que se terminó la fiesta y ellos y nosotros nos fuimos a nuestras casas". (13)

Al diario "La Segunda" llegó una carta con una primera historia acerca de un Encuentro Cercano del III Tipo según la clasificación Hynek en la localidad Ventanas, el 20 de enero de 1927 y que entregamos in extenso a continuación.

"En primer lugar me a permitir no dar mis apellidos y otras referencias, porque sencillamente me sólo mueve a escribir la presente una narración de lo que a mí me acaeció hace cincuenta años, con el único objeto de entregar un dato más, en lo que acontece con los llamados OVNI o platillos voladores, que según dicen, andan por todas partes.

Esto me sucedió en la playa de Ventanas de Quintero en el día 20 de enero de 1927 a las tres horas de la madrugada. Yo había pasado por la Base Naval de Quintero y llevaba cuatro kilómetros de recorrido después de la localidad de Loncura en mi camioneta Ford, cuando la subida de la marea me obligó a subir a la parte más alta de la playa y resignarme a pasar, hasta que el agua volviera nuevamente a bajar. Yo dormitaba semi sentado en una pequeña duna de arena cuando me sobresalté al sentir a mi lado la presencia de un ser extraño que permanecía parado delante de mí y que me llenó de pavor dejándome paralizado y fascinado ante lo que jamás había visto y nunca jamás volvería a ver en mi vida y que menos lo contaría porque nadie me creería, además que después pensé que yo había estado loco por todo ese momento que duró el acercamiento de ese ser extraterrestre, porque sí, en realidad por sus palabras en perfecto idioma castellano me lo dio a entender.

Le miré el rostro. Ya no creía ya que era un animal ni persona alguna. Quedé asombrado por sus apariencias físicas, un poco más de un metro de estatura. Su cuerpo incluyendo cabeza constituían una estrecha e impenetrable malla metálica opaca; en donde debía ir la cara existía una especie de máscara con una circular abertura que brillaba con una luz pálida, semejante a la luz que despiden los signos de las computadoras modernas.

-No temas de mí –me dijo- con una voz muy suave, no te causaré el menor daño. A veinte metros tengo mi nave en la cual me espera mi compañero: yo te podría llevar, pero no nos interesa; sabemos todo lo de este mundo desde hace millones de años. Nosotros venimos de un planeta cercano a la Tierra y vivimos en el interior de él, poseemos todo los conocimientos científicos que ustedes no están en condiciones de entender. Lo único que no podemos saber es lo que viene en el porvenir, porque ello depende de muchas mentes que actúan por su cuenta. Siempre visitamos la Tierra; nos cuesta muy poco hacerlo, pero no podemos vivir en ella. Solamente el calor del Sol nos mataría.

-No tenemos ojos ni vista por consiguiente, ni orejas ni oídos porque estamos dotados de procedimientos muy especiales. Nuestra alimentación es nula, ya que depende de la energía nuclear, ésa que ustedes están recién estudiando a través del átomo. Lo que para ustedes es el cerebro, es para nosotros unas células especiales capaces de conectarse con centros comunes de billones de células que constituyen un archivo, que se ha ido formando a través de miles de millones de años. Carecemos de sentimientos y pasiones. No nos interesa estudiar nada de Uds., ni menos darnos mucho a conocer en este planeta por varias razones y cálculos. Si hacemos continuas excursiones de noche solamente, por el lado que no nos afecte el Sol, es por si tuviéramos que evacuar la parte en donde vivimos. Somos en total cinco mil y nos reproducimos controladamente por medios químicos y físicos y mediante la intervención de hembras especiales.

-Esa nave que Ud. ve, se mueve, se traslada mediante energía atómica combinada con la atracción magnética y de gravedad de los planetas Tierra, Sol, Luna y otros según ubicación, todo ello mediante aparatos instalados en la nave y en las bases nuestras que nos dirigen.

Yo no me movía ni de terror ni de asombro, al bajar la vista a sus pies noté que éstos eran cuadrados por un metal incandescente y los brazos ya que no se les veían las manos eran tan cortos que cruzados sobre su pecho apenas se topaban. Me dejo en el suelo una cinta enrollada que extrajo de una parte de su cintura, que yo ni siquiera atiné a guardar. El monstruo se alejó hacia la nave pero de repente se volvió y exclamó ¡No trates de seguirme porque nosotros tenemos la velocidad de la luz! ¡Vacío!

Se introdujo ese fantasma en la nave, lentamente en su interior una opaca luz se fue haciendo cada vez más intensa, no se oía un solo ruido, lo único que noté que tenía la forma como cilíndrica y que en ambos extremos se habían formado algo así como unos cortocircuitos de color azul violeta. No demoró un segundo en desaparecer de mi vista. Me quedé tan aturdido con esa aparición que corrí hacia mi camioneta y emprendí veloz carrera sin acordarme que la marea todavía y que corría el peligro de hundirme en la arena.

Después vine a acordarme de la cinta que seguramente más tarde arrastró el agua. Pensar que si la hubiera tomado y guardado, hoy la podría haber vendido en millones, ¡Hoy que me mantengo apenas de una pensión de empleado particular!

Saluda atentamente a Ud. sin más comentarios. Y si no conté nunca este episodio, ni siquiera a mi familia, porque me habrían creído loco o que estaba ebrio esa noche, es porque a lo mejor no estaría vivo hoy.

Ahora estoy viejo y no tengo nada que perder, todo lo contrario. Me saco con contar este episodio un peso de encima, algo que me marcó casi toda mi vida".

Saluda atentamente a Ud.

Peter. Carnet 6072411 – Santiago. (14)

"La información que dimos el sábado sobre la similitud que presentaba el fenómeno celeste observado en el Golfo de Penas y que consistía en un cuerpo esférico, luminoso y rojo con la "bola de fuego" de que habló el sismólogo R. P Gun-Bayer en un estudio sobre los fenómenos eléctricos nos ha traído descripciones de apariciones nocturnas análogas en el mar observadas en otras ocasiones.

Y es así como un marino de la Armada Nacional, hoy retirado, nos ha descrito la presencia de un fenómeno análogo a fines de abril o principios de mayo de 1934 observado desde la corbeta - escuela "General Baquedano" una noche que, en viaje desde Juan Fernández al Estrecho de Magallanes por fuera de los canales pasaba precisamente frente al Golfo de Penas.

Nuestro informante era el oficial de guardia de la "Baquedano" en aquel turno entre las 12 de la noche y las cuatro de la madrugada. Iba la corbeta navegando a la vela sobre un mar pesado. La noche era a veces de neblina y otras de llovizna. El fenómeno se vio en el cielo hacia el este o sea hacia la costa. El centinela de popa gritó primero: "¡Luz en aleta de babor"! El cuerpo era grande y luminoso y cambiaba de color, un minuto después el centinela gritó por segunda vez "¡Luz en cuadra de babor!" Lo que demostraba que el cuerpo esférico avanzaba más rápido que la nave.

La tripulación de guardia miraba el fenómeno. Se despertaron los tripulantes que dormían de reserva al pie de los palos. Se dispuso que un oficial tomara con el sextante la ubicación del cuerpo celeste, que ya pasaba del rojo al amarillo, al azul, al verde, al blanco y luego repetía los diferentes colores.

Se había avisado al comandante. El centinela daba el tercer aviso: "¡Luz en amura de babor!". Ya casi toda la tripulación estaba sobre cubierta mirando silenciosa el fenómeno celeste.

Rompió el silencio la voz inquieta de un marinero chilote: "¿Será el Caleuche?". (15)

El cuerpo misterioso seguía avanzando hasta desaparecer. Su visión había durado más o menos cuatro minutos.

El oficial de guardia, después de oír la cuenta del que había hecho cálculos con el sextante, hizo la anotación correspondiente del hecho en la bitácora de la "Baquedano" libro que debe encontrarse hoy archivado en el departamento correspondiente de la Marina.

La "Baquedano" seguía su viaje a la vela sobre el mar pesado de esa noche bajo un cielo neblinoso y a veces bajo la llovizna. (16)

"Lo curioso, sin embargo, es que estas observaciones (que comprenden incluso aterrizajes) se producen invariablemente en la zona comprendida dentro de un triángulo que tiene sus vértices, respectivamente, en un punto situado entre el Rano-Raraku y la península del Poike, la bahía de La Pérouse, y un cerro llamado Pui. Dentro de este triángulo han tenido lugar todos los sucesos ufológicos que he podido recopilar, salvo dos casos marinos. El primero tuvo por testigo nada menos que al propio padre Sebastián Englert (sólo le faltaba esto al buen capuchino: haber visto platillos volantes, para terminar de "caer en desgracia" entre los círculos doctos, sesudos y conservadores) desde Hanga Roa y en el año 1935 o 1936 (mi informante Ruperto Vargas, no pudo precisar el año, pero el padre Sebastián se lo refirió personalmente).

El fenómeno observado consistió en la caída al mar, en pleno día, a moderada velocidad y a unos tres kilómetros de la costa, de un objeto desconocido que levantó una gran ola". (17)

Reproducimos a continuación lo señalado por el diario "Las Últimas Noticias (Santiago, Chile) 6 de agosto de 1952, donde se publicaban las declaraciones de un jefe del Ejército que contaba (debido a unas apariciones de ONI en 1952) que el 10 de julio de 1946, con motivo de un acto en conmemoración del "Combate de la Concepción, le correspondió pronunciar una alocución patriótica en el Regimiento Granaderos, a las 11,45. Notó que todos los oyentes tenían la vista fija en el cielo. Al finalizar, se unió a ellos y vio que se trataba de un objeto color rojo-anaranjado que estaba ubicado en dirección al océano (Oeste) y que parecía girar sobre sí mismo. Afirmaba que no se trataba de Venus ni de nada parecido. Desapareció después de una hora, luego de lo cual se nubló. (18)

La oleada de 1947 cubrió el centro sur de las ciudades tales como Valparaíso, Santiago, Temuco, Valdivia, Osorno, Frutillar y Puerto Montt señalaron los medios periodísticos que en el 50% de los casos lo divisado era un objeto circular, otras triangular y ovalado. Cerca del Parque Cousiño, hoy Parque O' Higgins lo divisaron a 300 metros de altura. El Observatorio El Salto, observó más de 15 avistamientos, posiblemente "discos voladores". (19)

"Las Lágrimas San Lorenzo" (Fenómeno que se apreció en 1834, 1837 y 1838).

Estos son Meteoros inflamados que podrían estallar y lanzar verticalmente hacia la Tierra los fragmentos a manera de cohetes cuya ruptura en la atmósfera hace variar el curso de su trayectoria de descenso en el espacio, provocando ascensiones por la resistencia atmosférica, llamadas de esta forma. "Las Lágrimas San Lorenzo" fueron fenómenos considerados como anómalos en su oportunidad. Hoy se sabe que son fenómenos naturales. (20)

(*) Nota: Presentación de este artículo, gentileza del señor Fabio Picasso.

REFERENCIAS:

1. Gandarillas, Manuel, ¿"Sabía Ud. qué en tiempos de Carrera y O'Higgins, ya existían los Platillos Voladores"? Revista "En Viaje" (Santiago, Chile) Nº 268, febrero 1956, pg. 15.

2. Graham, María, "Diario de mi Residencia en Chile, en 1822". (Editorial del Pacífico, Santiago, 1953), pg. 224.

3. Prado, Juan Guillermo, Revista "Conozca Más" (Santiago, Chile) Año 11 Nº 10, Octubre 2000), pg. 66.

4. El Constituyente (Copiapó, Chile), "Esto es Cuento". 18 marzo 1868, Año VII Nº 1853 pg. 2 Col. 4, pág. 3 Col. 1.

5. Fort 638; Anatomy 11; Jacques Vallee, "Pasaporte a Magonia" (Editorial Plaza y Janés. España. Primera edición, noviembre 1976), pg. 267.

6. El Constituyente (Copiapó, Chile) Ocurrencias. 14 noviembre 1868. Año VII, Nº 2050, pg. 2 Col. 4; Revista Conozca Más (Santiago, Chile) Prado, Juan Guillermo. Año 11 Nº 10, octubre 2000, pgs. 64-71

7. Revista Conozca Más (Santiago, Chile) Revista Conozca Más (Santiago, Chile) Prado, Juan Guillermo. Año 11 Nº 10, octubre 2000, pgs. 64-71

8. http://www.ufoevidence.org/documents/doc1594.htm

9. Del Castillo, Agustín. "Exploración al interior de la Patagonia y costas del Pacífico" (Buenos Aires, 1889)

10. Reportajes del Sábado. El Mercurio (Antofagasta, Chile), 13 septiembre 2003, pg.3

11. Cavada, Francisco J. "Chiloé y los chilotes" (Imprenta Universitaria, Santiago, 1914), pgs. 94-95; Crónica de Arturo Fontecilla Larraín, escrita para "Revista Católica" Nº 179, sábado, 2 de enero de 1909 y "Los Invasores en Chile" 'Revista del Domingo' del diario "El Mercurio" (Valparaíso) 7 julio 1968, pg. 14.

12. Diario "La Mañana" (Talca, Chile) 16 y 18 febrero 1914.

13. Valenzuela, Orosmel. "Extrañas pistas hacen suponer que existen "bases de OVNIS." La Tercera de la Hora" (Santiago) lunes, 6 de noviembre de 1978.

14. "Vio un OVNI el año 1927. Diario "La Segunda" (Santiago, Chile) sábado, 4 de junio de 1977, pg. 6.

15. Navío fantástico propio del folklore de la Isla de Chiloé y regiones del sur de Chile.

16. "En 1934 la "Baquedano vio en el Golfo de Penas la "Bola de Fuego" Diario "El Mercurio" (Santiago, Chile), 13 febrero 1950, pg. 4

17. "Operación Rapa Nui". (Antonio Ribera. Editorial Plaza y Janés. Primera edición 1989, España), pg.144.

18. Recopilación de los grupos DIOVNI y UFO CHILE y publicado en el libro "Platillos Volantes en Iberoamérica y España" (Antonio Ribera, Editorial Pomaire. 1968) pg. 338.

19. Diario "La Nación" (Santiago, Chile) fecha 12 de julio 1947; Revista "Ercilla" (Santiago, Chile) julio de 1947; "Ultima Hora" (Santiago, Chile) viernes, 18 de julio 1947 y "Las Ultimas Noticias" (Santiago, Chile) lunes, 25 de agosto 1947.

20. La Nación (Santiago, Chile) 12 julio 1947, pg. 1.

Publicado en la pagina de la Sra Liliana Nunez en Aforteanosla.com.ar